La Barricada nº 20 – Guerra del Rif: El pueblo contra los imperios europeos

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GUERRA DEL RIF: EL PUEBLO CONTRA LOS IMPERIOS EUROPEOS

Marruecos era el último país que no había caído todavía en manos de los imperialistas europeos. En 1904, las rivalidades entre el imperio alemán y el imperio francés se agudizan por la intervención del primero en Marruecos (“zona de influencia francesa”) mediante el envío del acorazado Panther a Agadir, para defender a los habitantes alemanes de una revuelta contra el sultán, apoyado por Francia. A todo ello se une la situación convulsa que vive el país africano en el que siguen perviviendo estructuras sociales atrasadas. Existían partidos políticos que representaban a los distintos notables: el Partido Conservador y el Partido Liberal. Era un país que tenía un cuerpo diplomático con embajadas, consulados, etc. Es decir, hasta la intervención de los europeos se trataba de un país que, aun estando anclado en estructuras sociales muy atrasadas, era un país soberano con unas estructuras políticas y sociales definidas, que hacían a Marruecos un país distinto de los demás.

Rif Republica

Bandera de la República del Rif

La situación cambia. Para resolver esta coyuntura, se reúnen en Algeciras los representantes europeos de las naciones más importantes (Conferencia de Algeciras, 1906). Aquí se ha decidido el futuro de Marruecos. El territorio va a quedar dividido en dos partes: la franja norte está reservada para el Protectorado español y el resto del país queda bajo Protectorado francés. Francia apenas tuvo problemas en su conquista, se trataba de una potencia imperialista en plena expansión que no tuvo el menor problema en Marruecos. Muy contraria fue la situación para los peninsulares. El territorio a conquistar conformaba unos 22000 km² (es decir, una superficie similar a las provincias de Guadalajara y Cuenca), con una población diferente del resto de Marruecos por sus costumbres, dispuesta a defender su identidad política y cultural frente a los intereses de las potencias extranjeras.

En 1909 comienzan las operaciones militares españolas en Marruecos. Los ecos de guerra empiezan a correr entre los barrios obreros, la llamada a combatir del ejército choca con un movimiento anti-beligerante muy fuerte. La clase obrera española pierde a sus hijos enviados a combatir en un frente que ni siquiera les afecta. La lucha de clases en el país se hace cada vez más aguda, las huelgas y la represión posterior son lo normal desde finales del pasado siglo. En medio de la llamada a filas, estalla en Barcelona una Huelga General convocada por los sindicatos que se hace en pocas horas con el casi total control de la ciudad. Los refuerzos militares llamados por el Gobernador Militar tardan en llegar, pero cuando llegan la represión es brutal. Entre los asesinados por los militares está el librepensador Ferrer i Guardia, un pionero con La Escuela Moderna. A pesar del coste de vidas, las clases populares han dejado claro que no quieren una guerra que no va con ellos.

Tiradores

En Marruecos, las operaciones son un fracaso a menos de un mes de haber empezado, con desastres como el Barranco del Lobo, donde cayó toda una división con su general, las marchas forzadas para combatir a un pueblo que cada día está más organizado y unido en torno a la kábila (se utiliza el término kábila para designar tanto a la tribu asentada en un territorio X, como al territorio donde asienta su poder) más poderosa: la de Beni-Urriagel; hace más difícil la invasión. La figura que lo ensalza se llama Abd el-Krim. Es hijo de un poderoso jefe de la zona que, lo mandó a estudiar a La Sorbonne (París), donde contactó con grupos comunistas y republicanos. De ideas avanzadas para su momento y su contexto, es un revolucionario. Las operaciones se paralizan durante la I Guerra Mundial, aunque continúan las escaramuzas.

Abd

El punto más álgido del desastre español llega en 1921: el Desastre de Annual, donde las cifras varían desde 14.000 hasta los más de 20.000 soldados españoles muertos en una operación militar que concluyó con una gran victoria militar para las kábilas rifeñas. La situación es crítica y se llega a sitiar durante varios días la ciudad de Melilla, que queda comunicada sólo por mar.

En esta situación, la actividad militar española se hace nula desde 1921 hasta 1926 cuando se produce el Desembarco de Alhucemas, acabando con los sueños de miles y miles de rifeños. En el Rif, la situación era muy distinta. Se había asentado una capital (Axdir), ministros, sedes de gobernación, programas de alfabetización de la población árabe: lo que se llamaría la República del Rif. Abd el-Krim había liberado a su pueblo del yugo imperialista español, sólo quedaba librar el resto de Marruecos del imperio francés, que sería el que acabaría con todo su trabajo. La operación conjunta entre España y Francia acabó con el sueño de los rifeños. Abd el-Krim es hecho preso en 1926 tras tomar la capital. Cumplirá su condena en la isla Reunión, hasta 1947, momento en que viajó a Egipto en un permiso, allí le esperaban varios compañeros suyos que lo libraron y facilitaron su acogida en El Cairo. Morirá en 1963 como un gran predecesor de las independencias del Magreb.

Monte Arruit

El sentido de esta hoja mensual es desvelar un episodio de la historia de nuestro país, que desde el pronunciamiento fascista de 1936, se ha intentado tapar y oscurecer para que nadie sepa más. Los intereses que había detrás nunca se han podido destapar completamente. Se sabe poco acerca de quién andaba detrás y cuáles eran las motivaciones. Al parecer, un gran yacimiento minero de hierro al sur de Melilla fue el detonante de la invasión y la resistencia posterior. Uno de los personajes más oscuros de nuestro país es “casualmente”, uno de los protagonistas. Para los que residen en Guadalajara, les sonará el “Conde de Romanones” quien era el principal accionista de la Compañía de Minas Hispano-Rifeña, encargada de la explotación de casi todas las minas de la zona. Se trata, por tanto, de 17 años de guerra (1909- 1926) contra todo un pueblo, que se organiza y resiste, y por el propio afán del imperialismo se han encargado de tapar su historia y ejemplo. Nuestro deber como antiimperialistas es luchar por desvelar la verdadera historia, y los intereses y motivaciones que saquearon a un pueblo libre.

PUEBLO NO PUEDE CONSTRUIR UN PRESENTE Y SU FUTURO SIN CONOCER SU PASADO,

¡LA HISTORIA LA HACEN LOS PUEBLOS!

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